El potasio (K) mantiene la presión normal en el interior y el exterior de las células, regula el balance de agua en el organismo, disminuye los efectos negativos del exceso de sodio, participa en el mecanismo de contracción y relajación de los músculos y está implicado en la reacción de los nervios.
La alimentación normal aporta potasio en cantidades suficientes. Por regla general, todo alimento pobre en sodio es rico en potasio: verduras y frutas y también en las legumbres, levadura seca y frutos secos.












